Atención integral: un paso más en la erradicación de la violencia de género | Ni una menos #7

Es mucho lo que se ha avanzado desde el primer “Ni una menos”, allá por junio de 2015, hasta hoy. La sociedad se vio envuelta en una profunda transformación que vino a poner en jaque el status quo establecido, que mantenía la cultura machista de la dominación del hombre sobre la mujer, ya sea de manera explícita o simbólica.

Para nosotras hoy ser feminista es entender la revolución que está en marcha en el planeta, que propone terminar con un modelo que lo inventamos y lo construimos nosotros, y donde pusimos las condiciones los varones. Un modelo que mata.

Siempre decimos que no hay que tomar al feminismo como una ola, porque la ola es corta y vuelve rápido, sino más bien pensarlo como un tsunami, porque éste arrasa con todo y rompe las estructuras. El feminismo vino a romper las estructuras desde raíz del patriarcado en todas y cada una de las situaciones que se viven en la humanidad.

En estos años de “tsunami feminista” hemos visto la promulgación de importantes leyes e iniciativas desde el Estado, tal como lo fue la Ley Micaela, la Ley Brisa, La ley de prevención de acoso sexual callejero en la Ciudad de Buenos Aires, la creación del Ministerio de Mujeres Género y Diversidad, la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, la Ley de equidad en los medios de comunicación, y la Ley de cupo laboral travesti trans.

Estos avances en materia legislativa dan cuenta del enorme cambio que está atravesando nuestro país (y también el mundo). Sin embargo, no debemos perder de vista que el cambio es cultural, e implica mucho más que la sanción de una ley, necesita del compromiso de toda la sociedad íntegra, especialmente de parte los varones.

Tienen que estar al lado de las mujeres, acompañándolas, pero haciéndose cargo de que si hay femicidios es porque hay varones que son responsables y el cambio debe empezar por ellos. Sólo de esta manera el #NiUnaMenos dejará de ser una consigna y se convertirá en una realidad.

Desde la Defensoría del Pueblo estamos fuertemente comprometidos con los movimientos de mujeres y disidencias y, no sólo hemos acompañado muchas de sus iniciativas, sino que además trabajamos arduamente día a día en las diferentes áreas que componen al organismo para contribuir en la construcción de una sociedad libre de violencia. En ese sentido, hemos realizado un convenio con la Universidad de Buenos Aires, para ampliar el equipo de trabajo y el servicio de asistencia a mujeres que están en una situación de violencia que brinda la institución, con la intención de que la misma sea integral. Es decir, que abarque un patrocinio jurídico gratuito, pero además contemple el acompañamiento psicológico, social y personal.

Hemos puesto a disposición un número de Whatsapp (11 3675 1066) para recibir allí consultas e iniciar los procesos necesarios para acompañar a aquellas mujeres que deciden iniciar el proceso de una denuncia por violencia. Sabemos que tomar esta decisión no es un camino fácil y es por esto que, desde nuestro lugar como parte del Estado, intentaremos contenerlas, para que sepan que no están solas.

 

Por Paula Streger
• Defensora Adjunta de la
Defensoría del Pueblo de la CABA

María Elena Naddeo
• Titular del Programa de Atención de la Niñez,
Adolescencia y Género de e la
Defensoría del Pueblo de la CABA

Natalia Rodriguez
• Titular del área de Comunicación
de la Defensoría del Pueblo de la CABA