Aplicación efectiva de la ESI en las escuelas | SALUD Y DERECHOS SEXUALES EN PANDEMIA #6

La Educación Sexual Integral es un derecho establecido por la Ley Nacional 26150 sancionada en 2006 y en la Ciudad de Buenos Aires por la Ley 2110 del mismo año, y como tal, debe garantizarse en las escuelas de todos los niveles, públicas y privadas, en todo el territorio. Sin embargo, a más de diez años de vigencia de estas normas, aún queda mucho por hacer para que su implementación sea efectiva y que los niños, las niñas y los y las adolescentes puedan ejercer este derecho.

El acceso a la ESI da a niñas, niños y adolescentes las mejores herramientas para poder decidir sobre su sexualidad. Aborda desde el cuidado del cuerpo y brinda herramientas de reflexión sobre los roles masculinos y femeninos en nuestra sociedad, así como las formas de prevenir embarazos no planificados e infecciones de transmisión sexual y el derecho a vivir noviazgos libres de violencia, entre otras cosas.

También propone el programa más efectivo para cuestionar las desigualdades entre hombres y mujeres, rechazar los estereotipos de género y de esa forma prevenir la violencia y discriminación contra las mujeres, así como la homofobia y lesbofobia.

Es por esto que desde la Defensoría hemos asumido el compromiso de promover espacios que contribuyan a la adecuada implementación de esta Ley. En ese sentido, en marzo del 2020 nos reunimos con el Ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, con quién, entre otras cosas, delineamos un trabajo en conjunto con este fin.

Además, hemos elaborado una guía de derechos sexuales y reproductivos, que ha sido distribuida por diferentes escuelas secundarias de la Ciudad, con el objetivo de acercar a los y las estudiantes información acerca de sus derechos y cómo hacerlos valer.

Estoy convencido de que la efectiva implementación de estos derechos requiere de políticas públicas activas que aseguren el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva y el cumplimiento de la Ley de Educación Sexual Integral, y que al mismo tiempo comprometan la participación de los/as trabajadores/as del ámbito de la salud y de la educación en esta tarea.

Este número de Ciudad Violeta es, desde la Defensoría, otro humilde aporte en el debate sobre el reconocimiento y la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, la educación sexual integral y la promoción de la salud en tiempos de pandemia.

La exigencia de #NiUnaMenos debe acompañarse con la de la implementación de la ESI, ya que ambas demandas están íntimamente relacionadas. El compromiso profundo y responsable del plan de educación sexual integral en las escuelas es un paso necesario para eliminar todas las formas de violencias en nuestro país.

 

Por Alejandro Amor
@AleAmorDefensor
Defensor del Pueblo de la CABA
Presidente ADPRA